aGrAdEcEr Es CoMpArTiR... CoMpArTe Lo QuE tE gUsTó A TuS ReDeS SoCiALeS... Twitter, Google+ y Facebook.

Friday, December 09, 2011

RoSaS RoJaS PaRa UnA RoSa

Luego de terminar mi siesta, me senti con muchas ganas de ir a la florería. Quería comprar rosas muy, muy rojas y con mucha fragancia. Me alisté, me vestí de amarillo y me puse mi collar de perlas. El escote de mi vestido hacía lucir perfectamente a mi collar.

Salí de mi cabaña, me fui caminando con una gran sonrisa en el rostro. Llegué a la florería, había mucha gente a esa hora. Saludé a todos y entre la muchedumbre, había un hombre, guapo, con una mirada matadora sin embargo, no intimidante para mi. Lo miré con mucha seguridad, me sonrió y me preguntó...

-¿Rosas? ¿Lirios? ¿Margaritas? No, no me responda. Yo adivino. Rosas para una rosa, ¿cierto?

Sonriendo le dije, - Sí, adivinó y gracias por el halago.

-Yo soy experto en rosas. Mi madre solía tener un rosal y yo siempre la acompañaba a recortarlas. La ayudaba a mantener ese estupendo rosal. Cuando hablo de rosas, me recuerdo a mi madre y... también a todas las mujeres bonitas como usted. ¿La ayudo?

-Gracias (No necesitaba su ayuda, bueno, "experta" en rosas no era pero al menos sí sabía cuál comprar, pero acepté, algo iría aprender de él)

Con las rosas en mis manos, me preguntó:

-Para comer por las tardes ¿prefiere lo dulce o lo salado?

-Todo lo dulce obviamente. Amo lo dulce.

-¿Qué le parece la idea de darme el privilegio de contar con su compañía para una dulce merienda?

Después de su agradable propuesta, nos fuimos caminando a un lindo lugar muy conocido del pueblo. Los dueños eran franceses, por tanto hacían estupendos crepes.

La conversación fue muy grata. Él fue muy gentil, me acomodó la silla, me escuchaba con mucha atención cuando yo hablaba, tenía una voz dulce y suave. Hablamos mucho y de temas muy variados. Reí mucho estando con él, me divertí bastante. El tiempo se nos pasó volando.

En el justo momento de despedirnos, me dijo:

-Quiero volverla a ver. Quiero volver a sentirla cerca mío.

-Buscame en el fin del mundo, si me encontrás, llama por mi nombre tres veces y te responderé.

Se despidió con un beso en mi mano, mientras lo hacía mirándome a los ojos con una voz tenue me dijo - Lo haré, di la vuelta y me fui.

No comments:

Post a Comment