aGrAdEcEr Es CoMpArTiR... CoMpArTe Lo QuE tE gUsTó A TuS ReDeS SoCiALeS... Twitter, Google+ y Facebook.

Friday, September 09, 2011

PluMas aL ViEnTo

Hay un antiguo cuento judío que ilustra los tristes efectos de los chismes. Aunque existen diversas versiones, todas vienen a decir lo siguiente:

Había una vez un hombre que estuvo contando mentiras acerca del sabio del pueblo. Con el tiempo, aquel chismoso que había actuado mal. Fue a pedirle perdón al sabio y le preguntó cómo podía corregir el error. El sabio le pidió una sola cosa: tenía que agarrar una almohada, abrirla con un cuchillo y esparcir al viento las plumas que tenía dentro. El chismoso se quedó extranado, pero decidió complacerle. Luego volvió a ver al sabio y le preguntó:

-¿Ya estoy perdonado?
-Primero tienes que ir a recoger todas las plumas -respondió el sabio.
-¡Pero eso es imposible! El viento ya las ha dispersado -protestó el chismoso.
-Pues igual de imposible es deshacer el dano que has causado con tus palabras -concluyó el sabio.

La lección no puede estar más clara: una vez que dejamos salir las palabras, no podemos recuperarlas, y a menudo nos resulta imposible arreglar el dano que causan. Por eso, antes de contar cualquier cosa sobre alguien, recordemos que estamos a punto de soltar plumas al viento.

P.D. Este artículo lo extraje de una revista muy buena pero oops no es apto para todos jeje

1 comment:

  1. Y lo peor y lo màs triste de todo es que van disvariando las cosas para agrandar el daño aumentando expresiones y palabras!!No somos perfectos desde lo ocurrido en el jardìn del Edèn, pero si ponemos un poquito de nuestra parte las cosas nos saldràn mejor!!

    ReplyDelete